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Jardín Botánico de Santa Catalina.

Descubre el Jardín Botánico de Santa Catalina, un impresionante tesoro natural e histórico a tan solo 12 km de Vitoria-Gasteiz.

 

El Jardín Botánico de Santa Catalina, también conocido como el Jardín Botánico de Trespuentes o el Jardín Botánico de Iruña de Oca, es uno de los espacios más especiales de la provincia de Araba. Un lugar de gran interés, que encaja a la perfección en cualquier plan que realicemos en las cercanías de la capital alavesa, Vitoria-Gasteiz. Este pequeño tesoro, se encuentra escondido al abrigo de los montes, en la Sierra de Badaia, en la localidad de Trespuentes, un rincón de singular composición, en el que encontramos una bonita fusión de naturaleza, arquitectura e historia. Rodeando las ruinas del antiguo monasterio de Santa Catalina, complejo que albergo durante años a la orden de los monjes Agustinos, encontramos los más de 32.500 m² que forman el Jardín Botánico de Santa Catalina. Un lugar, que guarda más de 8 siglos de historia en su interior y más de 1.200 especies en su exterior, un espacio único, que se ha convertido por méritos propios en uno de los escenarios más demandados de nuestro territorio.

Monasterio del Jardín Botánico de Santa Catalina

Todas las personas que lo visitan por primera vez coinciden e inciden en los mismos puntos, se trata de un lugar que sorprende por la increíble fusión de naturaleza, vistas de la Llanada Alavesa y la historia de las ruinas del monasterio de Santa Catalina. Un lugar, que desprende paz, armonía y belleza por todos y cada uno de sus rincones. Hasta tal punto, que, muchas personas lo eligen como lugar donde celebrar algunos de los momentos más especiales de su vida. Eso sí, previamente se debe pasar por caja. La utilización de los espacios del Jardín Botánico de Santa Catalina para actos privados ascienden a más de 300€, como todo, el precio final depende de los servicios que contratemos.

Jardín Botánico de Santa Catalina

Información del Jardín Botánico de Santa Catalina.

  • Atractivos: Naturaleza e historia. Jardín botánico y antiguo monasterio.
  • Responsable: Ayuntamiento de Iruña de Oca.
  • Extensión: 32.500 m²
  • Servicios: Baños durante el recorrido, iluminación, folletos informativos, visitas guiadas y sala de exposiciones.
  • Idioma visitas guiadas: Euskera y castellano.
  • Horario: Horario de invierno (24 de marzo al 1 de mayo): De lunes a viernes de 10:00 a 14:00 y los sábados, domingos y festivos de 11:00 a 15:00. Horario de verano (del 1 de mayo al 30 de septiembre): De lunes a viernes de 10:00 a 14:00 y sábados, domingos y festivos de 10:00 a 20:00. Resto del año cerrado.
  • Teléfono: 688 897 048
  • Ubicación: Jardín botánico de Santa Catalina, Trespuentes, Araba, Euskadi.

Una sensación de misterio, fantasía e intriga recorre nuestro cuerpo antes de adentrarnos en el interior del Jardín Botánico de Santa Catalina. Un enclave, que tras haber estado abandonado durante años, fue recuperado por el Ayuntamiento de Iruña de Oca en 1999 para mostrárselo a todas aquellas personas que nos visitan. Desde aquel momento, se empezó a trabajar en este proyecto mejorando todos y cada uno de los aspectos necesarios para crear una experiencia segura, enriquecedora y diferente, unos objetivos, que se hicieron realidad en el 2003, año en el que el Jardín Botánico de Santa Catalina abrió sus puertas al público. Desde entonces, las visitas han aumentado exponencialmente (las estadísticas así lo demuestran), las viejas ruinas han resurgido de sus cenizas con más vida y vitalidad de la que jamás ha habitado este lugar.

Cartel del Jardín Botánico de Santa Catalina

Preguntas frecuentes sobre el Jardín Botánico de Santa Catalina. (F.A.Q)

  • ¿Cuánto se tarda en ver el Jardín Botánico de Santa Catalina? La duración estimada que dan en la propia recepción del Jardín Botánico es de 1h 30m aproximadamente, pero depende mucho de cada persona, nosotros estuvimos cerca de 2 horas. No existe límite de tiempo.
  • ¿Qué dificultad tiene la visita? Familiar. Desnivel pronunciado en algunos puntos. Desnivel total de la ruta: 70 metros.
  • ¿Se permiten perros? Sí, siempre que estén atados y se respeten las normal habituales en estos casos.
  • ¿Es necesario reservar? Depende. Si la visita que queréis realizar es libre, no. De lo contrario, si preferís la visita guiada, sí.
  • ¿Cuánto cuesta la visita libre? La visita individual tiene un coste de 3€, niños hasta 10 años gratis. Grupos de 10 o más personas 2€. Carnet estudiante 1,5€.
  • ¿Esta acondicionado para personas de movilidad reducida? No. Prácticamente todo el recorrido cuenta con barreras arquitectónicas.
  • ¿Se puede ir en bici? Se puede llegar hasta la entrada en bici, pero no recorrerlo montados en ella. Junto a la recepción del Jardín Botánico, en la entrada, existen unos aparcabicis en los que se puede dejar las bicicletas sin preocupación.
  • ¿Se puede comer dentro del recinto? Sí. De hecho existen unas mesas en la parte alta del recinto en las que se puede comer muy cómodamente.
  • ¿Se pueden realizar reportajes fotográficos? Sí. La gente suele sacarse fotos de boda, comunión y otros tipos de eventos. Este tipo de acciones no tienen un coste adicional. Con pagar el coste de la entrada es suficiente.
  • ¿Se puede ir con un carrito de niños? El recorrido no está preparado para acceder con carrito de niños, existen multitud de obstáculos arquitectónicos que dificultan el acceso. Normalmente, la gente suele dejar el carrito en la entrada de las ruinas, realizar la visita y luego volver a por él.
  • ¿Se pueden coger plantas? No, esta tajantemente prohibido.
  • ¿Se puede salir de los caminos? No, respetemos y cuidemos el entorno.
  • ¿Se puede hacer fuego? No.
  • ¿Las estatuas de madera las realizaron los monjes? No. Aunque el rumor de que los monjes tallaron las esculturas está muy extendido en la red, este dato no es correcto. Las esculturas fueron instaladas en el Jardín Botánico de Santa Catalina en el año de su apertura, 2003.
  • ¿Cuándo es la mejor época para visitar el jardín? Cada época del año tiene sus propios atractivos, todo depende de los gustos de cada persona. En términos generales, podemos decir que la mejor época para ver las flores es en mayo/junio, si se quieren ver las mariposas la mejor época es en julio y si se quiere ver el colorido otoñal se recomienda visitarlo a partir de octubre.
  • ¿Cuándo se abre el mariposario? Aunque en la internet existen muchas menciones sobre el mariposario del Jardín Botánico de Santa Catalina, sus responsables nos comentan que se está trabajando en hacer un oasis de mariposas para reforzar su hábitat, pero que no se trata de un mariposario como tal.
  • ¿Se puede tocar la campana de la antigua iglesia? Sí. Al igual que pasa en la ermita de San Juan de Gaztelugatxe, tocar la campana del Jardín Botánico de Santa Catalina se ha convertido en toda una tradición ¿Dará suerte?
  • ¿Existe algún transporte público que conecte el jardín con Vitoria-Gasteiz? Si, la línea 13 de Álava-Bus nos deja en las inmediaciones de la iglesia de Trespuentes, desde ahí habría que subir andando hasta la entrada del jardín.

Monasterio del Jardín Botánico de Santa Catalina visto desde atras

Puede que en esta FAQ, acrónimo de “Frequently Asked Questions”, preguntas frecuentes en inglés, falte alguna pregunta que tengáis en mente, si es así, os invitamos y animamos a dejar un comentario en este mismo artículo, intentaremos responder lo antes posible. Por otra parte, en las siguientes líneas vamos a ampliar toda la información necesaria para visitar el Jardín Botánico que hoy nos ocupa, esperamos que os guste y resuelva todas las dudas que os hayan podido quedar tras la lectura de este apartado.

Entradas del Jardín Botánico de Santa Catalina

 

Jardín Botánico de Santa Catalina, el tesoro de Araba.

En este Jardín Botánico, el más impresionante que hemos visitado hasta el momento, todo está pensado al detalle, todos y cada uno de los caminos nos conducen hacia un lugar especial en el que encontramos algo que fotografiar, algo que llame la atención. Impresionante. Ejemplo de ello son las ruinas, las tallas de madera, el mirador, los aljibes y muchos otros elementos que nos encontramos según avanzamos en el camino.

Folletos del Jardín Botánico de Santa Catalina

 

Historia: El actual Jardín Botánico de Santa Catalina tiene su origen en la residencia de una de las familias más importantes y poderosas del entorno, la familia de Iruña de Oca, los Iruña. Fueron los descendientes de estos, quienes en el siglo XIII construyeron la casa torre originaria, la primera edificación que ocupó la parcela que hoy en día alberga el Jardín Botánico de Santa Catalina. Siglo y medio después, la familia Iruña decidió mudarse a Vitoria-Gasteiz, para ello, construyeron la actual torre Otxanda (edificio donde hoy en día se encuentra el museo de ciencias naturales), cediendo su antigua residencia a la orden de los Jerónimos. De este colectivo pasó, años más tarde, a mano de los monjes Agustinos, quienes, tras construir el Monasterio de Santa Catalina junto a la vieja torre de los Iruña, dieron vida a este enclave. En 1835, con la Desamortización de Mendizabal (hecho histórico por el cual se expropio a la iglesia y el resto de órdenes religiosas de los bienes acumulados durante años), el monasterio fue desocupado, deteriorándose con el paso del tiempo hasta llegar a un estado de ruina. Durante la primera Guerra Carlista (1833 y 1840), tras la caída de esta “fortaleza”, los carlistas la incendiaron con el único objetivo de que no cayese en manos enemigas. Desde entonces, este espacio ha pasado desapercibido, caído en el olvido, hasta que en 1999 el ayuntamiento de Iruña de Oca decidió realizar un proyecto turístico para darlo a conocer entre todas las personas que nos visitan. Desde el año 2003, año de su apertura, el Jardín Botánico de Santa Catalina cuenta la historia de los Iruña, los Agustinos y el resto de personas que habitaron este lugar. Al mismo tiempo, nos alegra la vista con las más de 1.200 especies que encontramos a su alrededor. ¿Interesante verdad?

Interior del monasterio del Jardín Botánico de Santa Catalina

 

Dónde aparcar: El Jardín de Santa Catalina posee varias zonas de aparcamiento, varios parkings. Entre todos ellos, ofrecen un espacio total para unos 170 vehículos aproximadamente. Aconsejamos dejar el vehículo en el último de los aparcamientos, aunque si queréis andar un poco más y conocer la zona que rodea el jardín, también podéis dejarlo en cualquiera de los anteriores, todo depende de los planes de cada uno. Si finalmente decidís dejar el coche en el último aparcamiento, debéis saber que se accede por el camino que encontramos en su lateral izquierdo, un pequeño paseo a pie que representa fielmente el tipo de pendiente con la que nos encontramos en el interior.

1.- Parking “Cantera”: Esta zona de aparcamiento se encuentra junto a la cantera que encontramos en Trespuentes y cuenta con una capacidad total de 100 coches aproximadamente. Este parking se encuentra a unos 500 metros del siguiente aparcamiento.

2.- Ubicado a unos 600 metros del último y con capacidad para únicamente 10 vehículos, encontramos el aparcamiento intermedio del Jardín Botánico de Santa Catalina Este espacio es fácilmente reconocible por la gran puerta metálica que encontramos junto a él.

3.- Ubicado a tan solo 75 metros de la entrada del Jardín Botánico Santa Catalina, este parking se presenta ante nosotros como el lugar idóneo para aparcar el coche si andamos justos de tiempo o solamente queremos visitar el emplazamiento que hoy nos ocupa. Capacidad: 60 coches aproximadamente.

El tramo entre los 2 últimos aparcamientos no cuenta con la anchura suficiente para el tránsito de dos vehículos a la vez, pero tranquilos, existen pequeños recovecos donde poder apartarse y dejar paso, un procedimiento habitual en carreteras rurales. Por cierto, si sois de los que viajáis con la casa acuestas, en furgoneta, autocaravana o cualquier otro vehículo adaptado para viajar, os recomendamos mirar las opciones que nos propone el camping de El Roble Verde en Nuvilla.

Entrada al Jardín Botánico de Santa Catalina

 

Cómo llegar: Si accedemos desde Vitoria-Gasteiz, la mejor forma de llegar al Jardín Botánico de Santa Catalina es en Álava-bus, en el autobús que recorre la línea 13, la línea encargada de comunicar la capital alavesa con Trespuentes. El autobús nos deja junto a la iglesia, recomendamos consultar los horarios y paradas en su respectiva página web. En el caso de que nos encontremos en alguno de los pueblos que componen el municipio, recomendamos utilizar el Okabus, el autobús interno de Iruña de Oca. En caso de llegar hasta este entorno en vehículo privado, recomendamos utilizar la AP-68 como referencia, y es que, el jardín se encuentra a menos de 6 km de esta importante arteria vial.

Cartel Araba-Álava

 

Ubicación: El Jardín Botánico de Santa Catalina se encuentra en el municipio de Iruña de Oca, en uno de los 5 pueblos que lo componen  (Villodas/Billoda, Montevite/Mandaita, Trespuentes/Tresponde, Ollávarre/Olabarri), más concretamente a unos 1.500 metros al sur de Trespuentes. Su ubicación, sobre unas ruinas del siglo XIII-XIV, en plena Sierra de Badaia, frente a la Llanada Alavesa, hace que gane un interés muy especial para toda persona que lo visita. Por otra parte, al encontrarse en una ladera, hace que cuente con un desnivel de unos 70 metros aproximadamente (altitud máxima 675m/ mínima 605m), haciendo que en alguno de sus tramos encontremos alguna que otra cuesta. La zona en la que se encuentra este atractivo turístico pertenece a la Cuadrilla de Añana, una comarca situada al suroeste de Araba que agrupa a 10 municipios y que cuenta con otros muchos puntos de interés.

Añana turismo, Jardín Botánico de Santa Catalina

 

Monasterio e iglesia: Aunque nosotros hagamos referencia a las ruinas del Jardín Botánico de Santa Catalina, como el antiguo monasterio de los Agustinos, debemos de indicar que esta edificación fue construida sobre la antigua residencia de los Iruña, por lo que podemos decir que las ruinas actuales aúnan una antigua casa torre, una iglesia, y un monasterio, un conjunto de ruinas llenas de historia que convierten este espacio natural en uno de los lugares más especiales de Araba. Un muro de piedra de mampostería, protege los más de 32.500 m² que forman este jardín botánico, un espacio, en el que encontramos 2 espacios claramente diferenciados, el interior y el exterior de las ruinas. En el interior, se puede apreciar a la perfección las diferentes estancias de lo que antaño fue la casa de los Agustinos, entre ellas, destacamos la iglesia o el pasadizo, mientras que en el exterior destacan los aljibes o las terrazas para el cultivo de la vid entre otros muchos. Además, en el interior de los muros del monasterio, encontramos un elemento nuevo, una gran estructura metálica, que nos aúpa hasta uno de los puntos más altos del entorno mediante una escalera de caracol, creando así un gran mirador desde el que se domina la Sierra de Badaia y la Llanada Alavesa.

Ruinas del Jardín Botánico de Santa Catalina

 

Ruta a realizar: La visita ordinaria, la más realizada, la visita libre, nos permite recorrer a nuestro aire una ruta que nos lleva a conocer la flora de los 5 continentes. Oficialmente, la estructuración del Jardín Botánico de Santa Catalina cuenta con 3 zonas diferenciadas: la zona umbría, la zona solana y la zona de fondo de valle. Nosotros, hemos querido simplificarlo para que las personas que lo visiten lo entiendan de forma práctica y simple. Para ello, hemos dividido el jardín en 3 apartados, la parte delantera de las ruinas (umbría), las ruinas (fondo de valle) y las terrazas (solana). Sencillo ¿verdad?

Vistas desde el Jardín Botánico de Santa Catalina

  • Umbría: Especies de clima atlántico (hayas, castaños o robles entre otros).
  • Fondo de valle: Especies típicas de los humedales (lirios, nenúfares…).
  • Solana: Especies cactáceas, plantas canarias y especies de hábitats cálidos.

Muro del Jardín Botánico de Santa Catalina

Os dejamos el folleto informativo del Jardín Botánico de Santa Catalina para que os lo descarguéis y podáis haceros una idea del recorrido antes de salir de casa.

Lauburu en el Jardín Botánico de Santa Catalina

 

Salas: La sala de exposiciones y la sala de proyecciones se encuentran junto a la entrada del recinto, nada más entrar a mano izquierda, junto a los baños. Mientras en la sala de proyecciones se puede ver un pequeño video sobre el Jardín Botánico de Santa Catalina, en la sala de exposiciones se pueden apreciar los restos encontrados durante su rehabilitación. Dos espacios interesantes que complementan a la perfección la visita por el interior del Jardín Botánico.

Sala de exposiciones del Jardín Botánico de Santa Catalina

 

Aljibes: El agua juega un papel muy importante en prácticamente la mayor parte del Jardín Botánico de Santa Catalina, y es que, además de los 3 aljibes que encontramos tras el monasterio, también existen pequeños sistemas de agua que recorren el interior de las ruinas. El color del agua, el musgo que la rodea y los peces de colores que encontramos en los aljibes llaman nuestra atención, impresionante. Por cierto, los aljibes no están vallados, cuidado con los niños.

Cascada de agua en Jardín Botánico de Santa Catalina

 

Mirador: Aunque el Jardín Botánico de Santa Catalina cuenta con decenas de miradores naturales desde los que disfrutar de las increíbles vistas que ofrece la Sierra de Badaia, este espacio cuenta con un mirador de estructura metálica que nos conduce hasta uno de los puntos más altos del entorno. Desde aquí, se puede contemplar parte del valle de Badaia, la Llanada Alavesa y la ciudad de Vitoria-Gasteiz.

Mirador del Jardín Botánico de Santa CatalinaUn lugar, que puede producir cierta inquietud a las personas con vértigo, pero una vez arriba, merece la pena. Recomendación para las personas con vértigo: no miréis para abajo. Es difícil, pero necesario.

Vista del suelo del mirador del Jardín Botánico de Santa Catalina

 

Juegos para niños: La visita al Jardín Botánico de Santa Catalina puede ser perfectamente catalogada como un plan familiar, una experiencia apta para todo tipo de edades, un plan que gusta a mayores y pequeños por igual. En este aspecto, los responsables del Jardín Botánico de Santa Catalina han creado varias iniciativas para que los pequeños de la casa se lo pasen en grande, la más destacada es una especie de juego de pistas mediante el cual recorren la totalidad del jardín.

Puente del Jardín Botánico de Santa Catalina

 

Tallas de madera: Aunque en varias publicaciones de internet indican que las tallas de madera fueron realizadas por los monjes  Agustinos, este dato es erróneo. Según nos indican desde el propio Jardín Botánico de Santa Catalina, las esculturas fueron creadas expresamente para la apertura al público de este espacio, en el año 2003. En la actualidad, encontramos una gran variedad de ellas esparcidas por todo el jardín, unas estatuas, que, dinamizan y entretienen la visita de los más pequeños de la casa. Y es que, jugar a conseguir encontrar todas y cada una de las esculturas de maderas esparcidas por el Jardín Botánico de Santa Catalina puede convertirse en toda una aventura, un bonito pasatiempos en familia. ¿Cuántas habéis encontrado?

Aguila.

Aguila tallado en el Jardín Botánico de Santa Catalina

Burro.

Burro tallado en el Jardín Botánico de Santa Catalina

Cabra.

cabra tallada en lo alto del Jardín Botánico de Santa Catalina

Cabra (2).

Cabra tallada, Jardín Botánico de Santa Catalina

Pastor.

cara del pastor tallado en el Jardín Botánico de Santa Catalina

Jabali.

Jabali tallado en el Jardín Botánico de Santa Catalina

Lobo.

Lobo tallado en el Jardín Botánico de Santa Catalina

Oso.

Oso tallado, Jardín Botánico de Santa Catalina

Ovejas.

Ovejas talladas en el Jardín Botánico de Santa Catalina

Perro.

perro tallado en el Jardín Botánico de Santa Catalina

 

Variedades de todo el mundo: El Jardín Botánico de Santa Catalina alberga en la actualidad variedades de todo el mundo, de los 5 continentes. Durante el recorrido podemos disfrutar tanto de especies autóctonas como de ámbito internacional. Árboles y flores forman parte de las más de 1.200 especies que encontramos repartidas en las 3 zonas del parque, Umbría, fondo de valle y la solana.

Salvia en el Jardín Botánico de Santa Catalina

 

Mariposario: Un pequeño habitáculo cerrado, de forma esférica y situado en la parte alta del Jardín Botánico de Santa Catalina ejerce de mariposario. Aunque, a decir verdad, los responsables de Santa Catalina nos comentan que no se trata de un mariposario como tal, sino un esfuerzo por crear un oasis de mariposas que ayude a reforzar el hábitat de estas. Debemos de tener en cuenta que este espacio permanece cerrado gran parte del año debido a que las mariposas cuentan con un ciclo cerrado que evoluciona desde el huevo hasta cuando son adultas pasando por la larva y la crisálida. La mejor época para avistar mariposas es el mes de julio.

Mariposario del Jardín Botánico de Santa Catalina

 

Parque estelar: El parque estelar es, junto al Mariposario, uno de esos espacios que llaman la atención a toda persona que decide adentrarse en el Jardín Botánico de Santa Catalina. En los límites superiores del jardín, tras las ruinas del convento, encontramos el denominado “parque estelar”, un espacio acreditado por la Fundación Starlight en el que se celebran eventos nocturnos a lo largo del año.

Parque estelar del Jardín Botánico de Santa Catalina

 

Dónde comer: La situación del Jardín Botánico de Santa Catalina, a 12 km de Vitoria-Gasteiz, nos posibilita la opción de comer en uno de los muchos restaurantes que posee la capital alavesa. Entre todos ellos, destacamos los restaurantes Waska y El siete, no os defraudaran.

Bacalao al horno del restaurante el siete

 

Mantenimiento: El Jardín Botánico de Santa Catalina tiene doble merito, por una parte ha conseguido consolidarse entre los atractivos más visitados de Araba y por otro, es una gran herramienta para la inserción sociolaboral. Y es que, Sidalava, empresa encargada de su gestión, emplea a personas en riesgo de exclusión y presos sociales en los trabajos de mantenimiento de este espacio vasco. Esta acción, está enmarcada dentro del programa de reinserción de la Caixa cuyo fin es el de la reinserción social y laboral.

Arco del Jardín Botánico de Santa Catalina

 

TurismoVasco Tiketa: Nuestra humilde acreditación ha ido a parar esta vez al Jardín Botánico de Santa Catalina, un pequeño gesto, que intenta reconocer el valor añadido con el que cuenta este espacio vasco.

Acreditación TurismoVasco

 

Qué ver en Trespuentes: Este pueblo, pequeño y tranquilo, da mucho juego. Y es que, en un espacio tan pequeño, encontramos hasta 3 puntos de gran interés: el Jardín Botánico de Santa Catalina, el Puente romano sobre el rio Zadorra y el yacimiento de Iruña-Veleia, este último, situado en el vecino pueblo de Villodas.

Puente de trespuentes desde el rio zadorra

¿Sabíais que el nombre original de Trespuentes es “Transpontem? Esta palabra indicaba literalmente que el pueblo que se encontraba “tras el puente”, un nombre que evoluciono hasta el actual Trespuentes. Ojo, nada tiene que ver con el número tres.

Puente de Trespuentes, Añana, Araba

 

Qué ver en Vitoria-Gasteiz: La catedral vieja, la catedral nueva, el anillo verde, el Museo Bibat, Artium, la almendra medieval, la ruta de los murales, el Parque de la Florida o la plaza de los fueros son entre otros muchos los reclamos turísticos más notorios con los que cuenta la capital alavesa.

Ruta de los murales el triunfo de Vitoria, 3

 

Qué ver en Araba: Araba cuenta con infinidad de espacios de gran interés, entre ellos, destacamos el Salto del Nervión o el Valle Salado. Haciendo especial hincapié en este último, pues, es quien nos ofrece una visita conjunta con el Jardín Botánico de Santa Catalina. Una combinación ganadora.

canales de las salinas de añana

 

Videos: Aunque intentamos captar con nuestras cámaras el mayor número de espacios, está claro que un video muestra mucho más que cualquier fotografía, es por ello, que hemos decidido compartir con todos vosotros un par de videos (sin editar) que grabamos durante nuestra estancia.

Jardín Botánico de Santa Catalina.

 

Hormiguero gigante.

El Jardín Botánico de Santa Catalina es un lugar que inspira e impresiona a toda persona que lo visita, un espacio obligatorio de visitar durante todo viaje a Euskadi.  Esperamos vuestros comentarios.

Camino del Jardín Botánico de Santa Catalina

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